Estaba leyendo en el suplemento ES de la Vanguardia un artículo en el que explicaba la historia del color azul. Son cosas en las que no nos detenemos a pensar y son realmente curiosas. Pensamos que los colores han estado presentes en los objetos cotidianos toda la vida, pero no es así.
Cuenta el artículo que el color azul no figuraba en las pinturas rupestres; ni siquiera los romanos utilizaban este color. Fue más adelante cuando el azul se consagró, concretamente en los siglos XVII y XVIII, con el descubrimiento del índigo como colorante natural. Hoy en día es el color preferido por un 45% de los europeos, por delante del verde. Es el color de la pureza, de los sueños, de la melancolía… El azul inspira confianza y es un color limpio aunque quizás un poco frío. Es el color del cielo, del reflejo del mar, es el color de la vida.
El azul siempre ha sido mi color favorito desde pequeña, a pesar de la absurda teoría de que el azul es para los niños y el rosa para las niñas y a pesar de lo que indican ciertos horóscopos en los que aseguran el color “dorado” debería ser mi color favorito.
Otros datos curiosos que señalaba el artículo, es que prácticamente no hay ninguna comida de color azul en nuestros platos habituales (a menos que lleve un colorante artificial, pero es muy raro) o por ejemplo que dicho color no está en el arcoíris y que tiene unas 110 gamas distintas.
En definitiva, invito a los lectores a preguntarse el porqué de las cosas y a disfrutar de los días soleados con un azul tan intenso que nos llena de gloria.
Mi dulce "niña azul", estoy segura de que si los sentimientos tuviesen color, los tuyos serían azules...!!!
ResponderEliminarDespués de leer tus blogs y conociéndote como te conozco, veo en todos tus escritos el vivo reflejo de tu sensibilidad interior.
Muuuuuuuaaaaaaaaa!
Qué te voy a decir si mi primera y adorada perrita se llamaba Blue.
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